Sobre mí

Un poco sobre mí

Mi nombre es Samuel Díaz Sánchez, aunque todo el mundo me llama Samu, excepto mis familiares, que sí me llaman Samuel, es por eso que cuando alguien que no es de mi familia me llama Samuel se me hace un poco raro. Nací el 2 de septiembre del año 2002 en la ciudad de Barcelona, y no, no creo en el horóscopo, pero la verdad que me define a la perfección, “un chico de este signo a pesar de su timidez es de los que prefiere tener el control y tomar la iniciativa”. Me considero una persona muy reservada, a la que no le gusta nada dar la nota, de hecho, la vergüenza y la timidez son dos de las características que siempre me han acompañado. Amigo de sus amigos, siempre dispuesto a hacer cualquier actividad que se salga de la rutina, aunque en mi día a día soy una persona muy organizada y acostumbro a tenerlo todo bien planificado, de esta manera creo que las cosas salen mejor. También me considero un poco hiperactivo, no me gusta estar todo el día encerrado en casa, soy de los que necesitan una dosis de deporte al día, y una dosis de aventura a la semana. Como habilidades personales considero que tengo una muy buena administración del tiempo, me gusta llevar la iniciativa, tomar decisiones y liderar equipos y proyectos. Tengo una muy buena comunicación asertiva, al igual que una mentalidad creativa, y sobre todo un pensamiento muy crítico. Para finalizar, sin ninguna duda, lo que más me define es mi actitud positiva frente a cualquier tipo de situación o imprevisto.

Los primeros años de mi vida los pasé en Arenys de Munt, un pequeño pueblo de montaña donde se respira tranquilidad y calma. Años más tarde, cuando acabe la etapa de la guardería, mis padres decidieron cambiar de aires, sobre todo por temas logísticos, y fuimos a vivir a Argentona, el pueblo que me ha visto crecer y dónde actualmente vivo con mis padres, mi hermano y de vez en cuando mi abuela. Siendo objetivos, Argentona no es el mejor pueblo del mundo, no tenemos playa, se organizan pocas actividades para los jóvenes, es un pueblo excesivamente envejecido, pero de todas maneras yo le tengo un cariño especial. 

Sin duda alguna los años más felices de mi vida los pase en la “Escola Les Fonts”, escuela que me vio reír, llorar, crecer, aprender, y por encima de todo vio como hacia grandes amistades, que por suerte la mayoría de ellas siguen presentes en mi vida a día de hoy, y la verdad que no hay cosa que me enorgullezca más. Acabada mi etapa de educación primaria tuve que trasladarme de centro, aunque la cosa no cambiaría mucho, ya que la mayoría de mis amigos fueron al mismo instituto que yo. Pese a que los primeros años en el instituto no fueron los mejores, con el tiempo conseguí adaptarme bastante bien al entorno, aunque aspectos como muchas caras nuevas, amigos de toda la vida que por circunstancias veías menos, malos hábitos de gente cercana a ti, un ambiente de aprendizaje totalmente distinto, entre otras cosas hicieron que hasta el tercer año no consiguiera acostumbrarme al ritmo de la secundaria. A partir de ese año todo fue redondo, la verdad que nunca olvidaré todo lo vivido en el instituto, fue una etapa muy feliz para mí, dónde reí como nunca, aprendí lo que era estudiar de verdad, viví cosas que me hicieron madurar como persona, y sobre todo conocí a personas espectaculares que por suerte aún mantengo en mi día a día. Una vez acabé el bachillerato me tocó dar la bienvenida a la formidable etapa universitaria, de la cual aún formo parte. Actualmente estoy en el segundo curso del doble grado en Marketing Digital y Administración y Dirección de Empresas Innovadoras, en Tecnocampus Mataró UPF. Por el momento, aún haber tenido que afrontar una pandemia mundial en medio del curso, la etapa universitaria me está gustando, y aunque no tiene nada que ver con la escuela o con el instituto, por lo menos estoy estudiando de una vez por todas lo que de verdad me apasiona y estoy conociendo a gente espectacular.

Mi estilo de vida

Como a muchas personas, la cuarentena fue un punto de inflexión en mi vida, dónde como resultado de vivencias pasadas empecé a entender que era el amor propio, y que si quería ser feliz tenía que quererme más de lo que creía. Es por eso por lo que a base de cambiar aspectos de mi día a día como el deporte, la formación extraacadémica, la alimentación, los hábitos diarios, entre otros aspectos, empecé a ser más feliz conmigo mismo, y por ende más feliz con todo el mundo. Como dije en mi presentación, soy una persona muy planificada, me gusta saber que haré durante el día y repartirme bien el tiempo para de esta manera ser más productivo y eficiente. De todas maneras, aún tener todo muy organizado, no soy de los que pierden la cabeza cuando les surge cualquier imprevisto en su día, al contrario, siempre estoy dispuesto a modificar mi agenda si surge cualquier problema o me proponen algún plan que no estaba en mi horario. Mi día empieza bien temprano con una buena sesión de gimnasio, dónde combino varios ejercicios tanto musculares como cardiovasculares. Una vez acabo el entrenamiento llego a casa, desayuno por segunda vez y aprovecho toda la mañana para estudiar, hacer trabajos de la universidad, avanzar en mis proyectos, leer… El horario de mis mañanas puede variar según la época, ya que por ejemplo hace un tiempo estuve trabajando durante cuatro meses en un hipermercado cerca de mi casa, y esto implicó modificar drásticamente mi agenda. También durante la mañana, intento quedar con amigos, bien para ir a hacer algún plan o bien para trabajar y estudiar juntos. Después de comer voy a la universidad, dónde paso toda la tarde, hasta que termino las clases. Una vez acabadas las clases es cuando llega mi momento de desconexión y tranquilidad, quedo con Carla, mi pareja, y compartimos momentos juntos como ir a andar, sentarnos en algún banco, ir a algún mirador, o quedarnos en el coche escuchando música. 

Este sería un poco mi estilo de vida, aunque como he dicho antes, siempre estoy dispuesto a modificar mi agenda si es necesario, de hecho los fines de semana me gusta darme más libertad y no obligarme a seguir una rutina tan pautada.  Es por eso que podría definir mi estilo de vida como una antítesis entre organización, con improvisación y locura. Así pues mi estilo de vida se basa en cinco pilares fundamentales, la familia y los amigos, el deporte, la aventura, los objetivos y el equilibrio. Estos cinco aspectos los desarrollaré con más detalle en los siguientes apartados de la web. 

Familia y amigos, los pilares de mi día a día

Soy de esas personas que valoran mucho todo, aunque muchas veces me cuesta expresarlo, y sin ninguna duda lo que más valoro son todas aquellas personas que me acompañan en mi día a día. Mi madre, mi padre, y sobre todo mi hermano Denis, son los causantes de que sea como soy, ya que des de bien pequeño he recibido una maravillosa educación, se me han inculcado valores de gran ayuda para afrontar la vida, y sobre todo me han hecho muy feliz a lo largo de estos años, y estoy seguro de que de aquí en adelante va a seguir siendo igual. Denis, mi hermano, cuando llegó a mi vida me la cambió por completo e hizo que lo que era una vida tranquila de hijo único se convirtiera en una auténtica montaña rusa, y la verdad que fue la hostia. 

Mi hermano para mí lo es todo, me transmite superación, felicidad y sobre todo tranquilidad, ya que sé que si algún día no estoy bien él será el primero en venir a darme un abrazo. Referente a mis padres lo que más destaco de ellos es la libertad que me han dado siempre, nunca restringiéndome nada y dejando que hiciera mi vida sin un control exhaustivo, todo fruto de la confianza que siempre han depositado en mí. Por otro lado, gracias a mis amigos, a los que considero también como mi familia, puedo desconectar de la rutina gracias a compartir momentos con ellos. Des de jugar un partido de futbol hasta ir a un mirador a ver el atardecer, cualquier plan es buena excusa para estar un rato juntos, y por suerte puedo decir que cuento con muchos amigos, algunos más cercanos que otros. 

Y aunque a veces ocurren cosas que pueden debilitar amistades, creo que es algo normal, y cambiar de aires a veces es necesario. De todas maneras, estoy muy orgulloso de todos ellos, que al igual que yo, la mayoría son personas ambiciosas, con objetivos en la vida, y con estilos de vida saludables. Yo siempre digo que mis amigos y yo somos las ovejas negras de nuestra generación. Focalizados en nuestros proyectos, centrados en los estudios, dejando a un lado los malos hábitos, haciendo deporte a diario, saliendo de fiesta muy puntualmente, organizando planes de aventura siempre que tenemos un hueco, en fin, disfrutando de la vida a nuestra manera. 

Deporte como motor para dar mi máximo

Des de bien pequeño, gracias a mis padres, he tenido la suerte de realizar diferentes deportes. Empecé con la natación cuando apenas tenía meses, años más tarde probé el baloncesto, pero no me gustó, entonces a raíz de mis amigos me apunté a un equipo multideportivo en el que practicábamos diferentes deportes como balonmano, hockey, fútbol ente otros. Fue allí donde me enamoré del deporte rey, y decidí dar el paso y apuntarme a un equipo federado. Para mí el futbol ha significado mucho en mi vida, me a enseñado a ser una persona más disciplinada, a creer más en mí mismo, gestionar mis nervios, aprender a liderar, asumir responsabilidades, ser una persona ambiciosa y competitiva, y aunque muchas veces la presión y los nervios me hicieron pasar algunos malos ratos, la verdad que este maravilloso deporte me hizo soñar y sobre todo ser feliz. Actualmente, como consecuencia de la Universidad, proyectos personales y el trabajo se me hace imposible sacarle tiempo al futbol, es por eso por lo que el gimnasio y la natación son mis dos fuentes principales de deporte, aunque de vez en cuando voy con mis amigos a andar. Para mí el deporte es ese momento del día en el que dejo mi mente en blanco y me focalizo solo en el entrenamiento, tan importante es para mí el deporte que si algún día no me ejercito siento que me falta algo. La razón principal por la cual hago deporte es por pura salud, y aunque mucha gente cuando le digo que voy al gimnasio se piensa que solo voy para gustar más a la gente y para estar más “bueno” están muy equivocados. Ir al gimnasio no es solo levantar pesas, ir al gimnasio es ser una persona disciplinada y con una buena planificación del tiempo, ir al gimnasio es seguir una dieta y privarte de comer cosas perjudiciales para tu salud, dejar los malos hábitos, querer superarte cada día más y creer en ti mismo, ir al gimnasio es buscar una mejor versión de ti mismo constantemente… Esto es para mí el gimnasio y el deporte.

Aventura, mi desconexión necesaria

Para muchas personas la desconexión se encuentra en esos momentos de relajación como por ejemplo meditando o haciendo yoga, para otras se encuentra en el desfase, como saliendo de fiesta, por ejemplo. Para mí la mejor manera de desconectar del mundo real y olvidarme de mis problemas es mediante la aventura. Pero ¿qué es para mí la aventura? Aventura es viajar, conocer nuevas culturas y personas. Aventura es perderse por la montaña y encontrarse a uno mismo en el camino. Aventura es tener esas mariposas en el estómago antes de hacer algo que nunca has hecho. Aventura es ser rebelde e incumplir las normas de vez en cuando. Aventura es empezar el día bañándote en la playa y acabarlo viendo atardecer en la montaña. Aventura es improvisar un plan con tus amigos, coger el coche e ir sin rumbo a buscar experiencias. Aventura es todo esto y mucho más. Aventura es lo que me mantiene vivo, lo que recuerdo cuando me pongo a pensar en los momentos felices de mi vida, en fin, lo que hace que me encuentre a mí mismo y consiga desconectar del mundo real. Es por todo esto por lo que siempre que puedo intento irme de aventuras con mis amigos o conmigo mismo, mi desconexión necesaria.

Objetivos como fuente de motivación

Siempre he pensado que las personas exitosas en la vida son aquellas con ambiciones, motivaciones y ganas de lograr una mejor versión de ellos mismos cada día. Es por eso por lo que trato constantemente de mejorar mi persona en todos los sentidos, des de la salud y el físico hasta el conocimiento y el estudio de diversos ámbitos. Mi manera de mantener todas estas acciones activas y constantes es mediante los objetivos, ya que para mí estos son la razón de ser para mantener vivas tus ambiciones y motivaciones. Honestamente des de mi punto de vista una persona sin objetivos es una persona conformista y poco soñadora. Cristiano Ronaldo no sería quien es hoy si no se hubiese marcado el objetivo de llegar a ser el mejor futbolista del mundo… A día de hoy tengo mis objetivos muy claros. Como objetivo general y que es indispensable para mí está la felicidad y la salud de todo mi entorno incluyendo la mía propia también. Por lo que hace a los objetivos puramente personales de mayor a menor urgencia estos serían, aprender nuevos idiomas, leer todos los libros que pueda, seguir formándome en cualquier tema valioso para mi futuro, alcanzar mi forma física deseada, seguir emprendiendo en proyectos actuales y futuros, entrar en el mundo laboral siempre que haya una relación con mis estudios, realizar un voluntariado, escribir un libro, tener estabilidad financiera y acabar el doble grado que estoy cursando actualmente. Estos serían mis objetivos a día de hoy con una proyección de unos 3 años. 

El equilibrio lo es todo

Creo que en esta sección de la web he conseguido expresar de la mejor manera posible quien soy, y ahora ya sabes un poco más sobre mí, que al final ese es el objetivo de la web. Pero antes de acabar me gustaría deciros la que es para mí la palabra clave en mi vida, el equilibrio. Sin un buen equilibrio no sería ni eficiente ni feliz, porque para mí es igual de importante ir al gimnasio como quedar con los amigos el sábado para cenar, y es igual de importante dedicar tiempo a tus estudios como emprender en proyectos personales, solo has de saber cómo gestionar el tiempo de cada cosa y que importancia darle, es decir, equilibrar bien todo para ser lo más eficiente y feliz posible.